UNA TIERRA. UNA HISTORIA. UN PUEBLO. UN LIBRO. UN CARISMA

PROYECTO JERUSALÉN

19 abril – 29 mayo 2016

Sí: UNA TIERRA.... que nos habla. UNA HISTORIA... que continua hoy. UN PUEBLO... mosaico de culturas, lenguas, razas.  UN LIBRO.... que es Palabra de Dios. UN CARISMA... nuestra identidad.

Así comenzamos nuestro Proyecto Jerusalén, el 19º desde que en 2006, hace 10 años, Madre General tuviera la inspiración de proponer esta experiencia de escucha y confrontación con la Palabra de Dios, y de encuentro personal con el Señor, en los lugares donde se ha realizado el Misterio de la Salvación.

A Jerusalén se puede venir de dos formas, como turista o como peregrino.

Si lo haces como turista te puedes "encandilar" con tantas imágenes, iconos, edificios, tiendas, gentes, vistas....

Si lo haces como peregrino, dejándote llevar por el Misterio que fascina y atrae, veras las mismas imágenes, iconos, tiendas, personas, vistas... pero cada una de ellas te llevará a hacerte preguntas y quizás también a encontrar respuestas.

Si vienes con una mirada contemplativa verás más allá de lo que el simple ojo humano te muestre:

  • Sentirás que el Verbo se ha hecho carne en la sencillez y humildad de una gruta.
  • Distinguirás cómo los colores, sabores, fragancias de Galilea dan color, calor y vida al Evangelio.
  • Apreciarás en el Lago la presencia de Jesús que llama y da seguridad: "No temas, soy Yo"
  • Percibirás la convicción de miles y miles de personas de toda raza, lugar y condición que se postran ante la roca del Calvario para profesar su fe.
  • Escucharás el "canto del gallo" y pensarás que tú también puedes caer en cualquier momento.
  • Bajarás a lo profundo, a la soledad más absoluta y entenderás que el Verbo encarnado asumió la condición de esclavo hasta el extremo, experimentando el sufrimiento, la soledad, el dolor, y que Dios no le abandonó porque lo levantó para hacerle Señor del cielo y de la tierra. Señor de nuestra historia.

Si vienes con ánimo de peregrino, reza:

"Que mi entrada a cualquiera de los lugares santos sea una fuente de bendición. Que no salga igual que entré: ¡transforma mi corazón para que vuelva a casa renovada!"

Nosotras elegimos venir como peregrinas y aun así, hablar de Jerusalén, La Tierra Santa,  no es fácil.

Quizá haya algunas palabras que puedan resumir lo que hemos visto en esta tierra durante estos 40 días:

  • Venir a Jerusalén es querer hacer una experiencia de encuentro. Encuentro con el Jesús histórico porque recorremos los mismos lugares que Él piso, donde nació, creció, se educó... pero es también el encuentro con el Cristo de la Fe, con el Resucitado. Y para que el encuentro se pueda realizar, ha sido necesario desarrollar 2 capacidades:
  • VER, para descubrir en la propia naturaleza lo que Jesús vio: el cielo, los caminos, las flores, los rostros de los niños, de los hombres y mujeres, el lago...
  • y ESCUCHAR la voz de las gentes, "de las piedras", del tiempo, de los acontecimientos... del Dios que se revela en lo cotidiano y que nos habla a través de tantos signos.
  • Es importante dejarse envolver por el Misterio. Un misterio que nace en una pequeña cueva y muere en una cruz, y que por más de 2.000 años sigue reuniendo a miles y miles de personas que callan, adoran, bendicen, piden, rezan.
  • Razas, idiomas, culturas... La Palabra que se hace carne y asume la condición humana haciéndose uno de tantos, al que Dios le dio el nombre sobre todo nombre y le hizo Señor de la Historia. Principio y Fin.
  • Vivir en Jerusalén supone respetar tantas confesiones de fe que están unidas por la misma Persona, pero que mantienen expresiones tan distintas, como personas que te encuentres por las calles.

Entre la ciudad vieja, con su ir y venir de turistas, peregrinos, curiosos; donde se mezcla el olor a incienso con el olor que sale de cada local de venta, calles estrechas, que se cruzan como un laberinto sin dejar ver la luz; barrios que se suceden delimitando sus creencias; lugares santos que se respetan... y la ciudad moderna con sus avenidas, tiendas de marca, restaurantes, edificios modernos, luminosos...

AGRADECIMIENTO a las hermanas que han hecho posible que este proyecto se haya convertido en realidad:

    • a Sr. María Ko por su profundidad, sencillez y cercanía. Por su delicadeza y atención. Por querer trasmitirnos todo su saber con su voz, sus gestos, su persona.
    • a Sr. Mercedes Martín por la organización, el desvelo y preocupación porque todo estuviera en orden y a punto. Por su energía y vitalidad.
    • a Sr. Roberta, y en ella a todas las hermanas de las Comunidades de Jerusalén, de Nazaret, y de Cremisán por hacernos sentir en casa desde el primer minuto. Por habernos hecho palpar la riqueza de un Instituto que es familia.
    • a nuestras inspectoras que nos han animado y enviado a vivir esta experiencia.
    • a nuestras comunidades que han tenido que suplir nuestro trabajo en estos 40 días.
    • a cada una de las 19 hermanas que hemos participado en este 19º proyecto, de 12 nacionalidades distintas pero unidas por una misma idea: vivir en profundidad estos días y sentirnos profundamente enriquecidas por la experiencia.

UNA TIERRA.... que nos habla. UNA HISTORIA... que continua hoy. UN PUEBLO... mosaico de culturas, lenguas, razas.  UN LIBRO.... que es Palabra de Dios. UN CARISMA... nuestra identidad, es lo que nos llevamos a nuestras Comunidades: "Lo que hemos visto y oído..."

Y una llamada, de cualquier forma, seas turista o peregrino, no dejes de venir a esta Tierra Santa, a la Tierra de Jesús. Seguro que te encuentras con Él!

CIEP

Mª Concepción Fernandes Dos Santos (POR)

Mª Dolores López Sánchez (SLE)

Mª del Carmen Bailo Luño (SBA)

Mª Caridad Romero  (SSE)

Mª Pilar Berzal Anadón (SMA)

 

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